Estrías embarazo, postparto y estrías en general. ¿Podemos combatirlas?

Hola chicas, este post hoy va en concreto para todas aquellas que habéis sufrido o estáis sufriendo la maldita invasión de nuestras «amigas» las estrías.
Voy a ir muy derechita a lo importante, a los errores que cometemos la mayoría de nosotras, a los productos que sirven y los que no, y sobre todo voy a ser sincera sobre mi experiencia. Este post no tiene como finalidad vender nada, vereis que hablo de muchas marcas, recomiendo marcas que no vendo en la web y que no por ello voy a dejar de comentar. 
Ya os dije que la web es mi trabajo y mi sueño pero el blog también lo es, lo que significa que no voy a perder la esencia de compartir con vosotros la verdad sobre todas y cada una de mis experiencias vinculadas a la maternidad.

Yo jamás había tenido estrías hasta el embarazo, para mí eran un mito del que creía haber quedado libre ya que pensaba que con eso de la celulitis ya era castigo divino suficiente jajaja, ¡pues de eso nada monada!
En el embarazo, como buena mami primeriza que se hace con todo el arsenal recomendado en libros y webs, me compré mi buena cremita (de esas caras pero en las que uno confía solo con leer el nombre), la crema que compré fue Trofolastin. En el listado de las más usadas ví que estaba Suavinex y Mustela pero algunos ingredientes en la composición de estas dos cremas no terminaban de darme la confianza suficiente.
Así que opté por Trofolastin que al llevar Centella asiática la cual lo que otorga es mucha elasticidad a la piel, me pareció una crema segura.
El problema fue que si os soy sincera, la usaba un día sí y 3 no, además tonta de mí me la ponía solo en la barriga descuidando zonas tan importantes como las piernas.

Mi experiencia con Trofolastin:
Es una crema densa, no tanto como Nivea ya que se absorbe más rápido. La piel recupera bastante su elasticidad, creo que es muy buena para prevenir pero en mi caso no ha sido eficaz para combatir una vez ya tienes las estrías.
Pues bien, en torno a la semana 25 de embarazo descubrí que me estaban saliendo estrías en el culillo (nunca se muy bien como nombrar a esta zona cuando explico algo correctamente 😏). Me asusté y mucho, de la noche a la mañana había muchas y muy rosas, fue ahí cuando me puse las pilas con las cremas y la constancia en su uso. Empecé a usar Trofolastín por las mañanas y por las noches mezclaba como me recomendaron en el fisio NIVEA LATA AZUL + 3 GOTAS DE ACEITE DE ROSA DE MOSQUETA, alternado con el aceite de almendras de Mercadona.
Las estrías no se fueron ni cambiaban su color, la piel la tenía hidratadísima eso sí pero hasta parecía que las estrías brillaban más. Empecé a resignarme y a aceptar que al menos no era una zona que tuviese que compartir con el mundo, hasta que…me pasó lo mísmo pero en los muslos en la semana 32.
En mis visitas al médico me decían que no parecían estrías por el color tan amoratado que tenían y que quizás dado lo encajado que tenía al niño se pudiese tratar de problemas en el riego sanguíneo por acumulación de sangre en la pelvis, más similar a algo así como las varices ya que al tocar la zona me dolía.
Cada opinión que me daban me hacía sentir más insegura, yo solo veía que aquello iba a más y eso de tener que esperar al parto para ver si se pasaba solo no me convencía. Así que me dispuse a librar una nueva batalla contra fuese lo que fuese tenía en mis muslos.  Compré Bio-oil.







Mi experiencia con Bio-oil:  
Tengo que decir que da buenos resultados, masajeando correctamente la zona en sentido ascendente y con la presión suficiente con la yema de los dedos, conseguía que al darme los masajes por la noche, se mitigase el color rosado-morado de las «estrías», lo cual ya era mucho decir dado lo mal que me ví y lo mucho que me estaba agobiando ver que aquello solo iba a más.
Seguí con este producto hasta el final del embarazo. Tras dar a luz, me recomendó la fisio que me hiciese unas cuantas sesiones de drenaje manual, la verdad que me vino genial, con 4 sesiones (1 por semana) noté que el flujo sanguíneo mejoraba y con esto el aspecto amoratado de la zona. Al empezar a mejorar el aspecto de la zona ya se podían reconocer las rosadas estrías y algunas venitas rotas.

Fue en este proceso cuando el Bio-oil ya no me resultaba útil y decidí probar una última y definitiva opción para intentar ayudar a cicatrizar las estrías y apagar ese aspecto vivo que tenían. 

Empecé a realizarme exfoliaciones 3 días a la semana con el exfoliante de Matarrania 👈(DISPONIBLE EN LA WEB).


Es un exfoliante natural cuya composición habla por sí sola:

– Aceite de oliva virgen extra ecológico: excelente emoliente y humectante de la piel, rico en vitamina E, polifenoles, ácidos grasos (oléico, linoleico y linolénico) y escualeno. Producido en España, de calidad virgen y prensado en frío.
– Aceite de almendras dulces ecológico: muy conveniente para todo tipo de pieles sensibles y delicadas, rico en ácidos linoleicos y vitaminas A, B, E. Producido en España, de calidad virgen y prensado en frío.
– Aceite esencial de menta ecológico: es un tónico, anestésico, analgésico y antibacteriano.
– Aceite esencial de eucalipto ecológico: es antiséptico, balsámico, estimulante, tónico y oxigenante.

¿Qúe me gusta de este exfoliante? Hablando en plata y dejando a un lado lo maravillosa que puede sonar su composición, puedo asegurar que después de probar muchos scrubs, es el primero que no araña mi piel y que me hidrata a la vez que limpia. La sensación al salir de la ducha es de haberte bañado en aceite seco, hueles genial y sales muy muy suave. ¡Importante! Va muy bien también para personas que tengan problemas de vello enquistado.
Todas los días al salir de la ducha (tan solo 1 vez al día) y el día que toca exfoliación también, me echo el aceite antiestrías de Matarrania 👈(DISPONIBLE EN LA WEB).




Este aceite natural tiene la siguiente composición:

– Aceite de oliva virgen extra ecológico: excelente emoliente y humectante de la piel, rico en vitamina E, polifenoles, ácidos grasos (oléico, linoleico y linolénico) y escualeno. Producido en España, con calidad virgen extra y prensado en frío.
– Caléndula ecológicaemoliente, vulneraria y epitelizante. Es indispensable para tratar pieles  delicadas y sensibles.
– Aceite de avellanas ecológico: muy nutritivo, regenerante y reafirmante. Muy suave y fluido, de rápida absorción. 
– Aceite de girasol ecológico: tiene un alto contenido en Vitamina E, uno de los más elevados de los aceites vegetales, incluso más que el de oliva, por lo que ejerce un importante papel antioxidante para la piel, es decir, que previene el envejecimiento celular. Es un aceite de rápida absorción apropiado para todo tipo de pieles.Producido en España, con calidad virgen extra y prensado en frío. 
– Aceite de sésamo virgen de presión en frío: buen antioxidante gracias a su elevada cantidad de vitamina E, por lo que ejerce propiedades  nutritivas y reparadoras para pieles sensibles o debilitadas o secas.
– Aceite de almendras dulces ecológico: muy conveniente para todo tipo de pieles sensibles y delicadas, rico en ácidos linoleicos y vitaminas A, B, E. Producido en España, de calidad virgen y prensado en frío.
– Aceite de Rosa mosqueta ecológico: es regenerador celular y favorece la cicatrización. Propiedades de tensor de la epidermis. Tonifica a las pieles cansadas.


¿Qué me gusta de este anti-éstrías? Es de rápida absorción, no mancha la ropa, como podéis observar fusiona los ingredientes principales de los regeneradores y de muchos de los productos que he nombrado arriba. 

¿He notado efectos? Sí, he notado como se aclaraban mis estrías, algunas a penas son visibles y otras pese a no haberse tornado blancas tienen un color grisaceo como cuando se cicatrizan las heridas. Estoy segura que si hubiese usado este aceite en el embarazo no hubiese llegado a tanto.

Como observación final, quiero dejar claro que al final las estrías dependen mucho de la genética, algunas ni tendréis necesidad de pasar por este post, algunas estaréis acostumbradas desde la adolescencia y otras quizás como yo…teniendo que incorporar 20 kilos a nuestro cuerpo bruscamente me entenderéis y muy bien lo que siente una al mirarse al espejo y no querer ponerse pantalones cortos por sentir inseguridad. A mí no se me han borrado ni lo van a hacer, los milagros no existen pero como todo hay que intentar mejorar su aspecto y con ello sentirnos también mejor nosotras. Chicas no quiero decir ni animar a nadie a sentir vergüenza de su cuerpo ni mucho menos ¡eh! hablo de que algunas llevan muy bien estos cambios y otras no tanto, yo soy de las que pese a saber que este cambio no es nada en comparación con lo más maravilloso que tengo en mi vida (mi hijo), no puedo dejar de lado sentir añoranza por lo que era mi cuerpo antes y así de sincera os soy, poco a poco aprendo a aceptar que no pasa nada y que también se está guapa así pero como tantas otras cosas esto conlleva una transición.


NO SEÁIS VAGAS COMO YO Y EMPEZAR A CUIDAROS ANTES DE VER LAS ESTRÍAS, COMPENSARÁN ESOS MINUTOS DE DEDICACIÓN 💪





LUNA DE MAR TE MIMA

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