Fín de semana en Elizondo – Una escapada para vivir la Trilogía del Baztán

Hola holaaaaaaaaaa chic@s, ya estoy de nuevo por aquí para dar guerra 😜

El post de hoy tiene dos meses de retraso pensareis, si siiiii teneis razón, ¡mil perdones!🙏 pero es que entre trabajo, vacaciones, disfrutar de mi bombón 😍…pues no quería hacerlo a prisa y corriendo y quería hacerlo con el mísmo mimo o más que el resto de post.

Por las fotillos que compartí en insta, muchos sabéis que el fín de semana de mi cumple, muy dispuesta yo (hacerse mayor debe tener autopremio oye 💆), me autoregalé la escapadita al Valle del Baztán que tantas ganas le tenía. En la baja previa a dar a luz, me leí, o más bien devoré la trilogía. A mi personalmente me encantaron, sobre todo los dos primeros, y lo que más me enamoró de todo, era el modo en el que su escritora Dolores Redondo te invitaba a querer saber más sobre cada escenario que describía. Para los que no os los hayais leido, calma que no voy a ir de chivata en el post eh 🙊. Estos son los libros (en orden) por si os decidís a formar parte de la aventura:


A mi me encanta organizar viajes, cotillear los sitios más recomendados, blogs de viajes, restaurantes recomendados, las turistadas y las no turistadas… Para empezar siempre me imprimo plano de la zona que quiero conocer, señalo lo que más me interesa y cuando descubro (me pasa siempre 🙀) que en dos días no se puede todo, empiezo a hacer la lista de prioridades. 
En el caso de esta escapada lo tuve más facil, mi maridito se dejaba llevar a cualquier sitio y al ir con el peque sabía que no podía saturar tanto la agenda, así que me dispuse a elegir lo que más ilusión me hacía, que era conocer Elizondo y poder vivirlo paseando por sus calles de noche. Partiendo de aquí, busqué dónde hospedarnos en Elizondo (no os voy a engañar, no duermo en cualquier lado jaja, necesito que sea bonito y mil comentarios de lo limpio que estaba todo 😂), así fue como llegúe a los apartamentos Markulluko, los ví en Booking pero estaba fatal explicado, los encontré directamente contactando con la dueña, me salía mejor de precio y me explicó todo al detalle, así que no dudé en reservar con ellos directamente, me daba tranquilidad y además así no pagan comisiones ¡con lo maja que fue! 
Tienen una casa rural para grupos y luego 4 apartamentos (1 en la zona baja, y 3 en la planta superior), en una parte adosada a la casa rural y a la de los propios dueños. Nosotros nos alojamos en el apartamento Lilia, me lo recomendó la propia Maxux (la dueña), está en el extremo, tiene mucha luz y es grande. Os dejo fotos para que lo veais.

Es muy espacioso, nuevecito que parece casi que lo estrenas, y las vistas… que decir…se ve Elizondo por completo y si por la mañana con el cielo gris son preciosas por la noche con las luces resultan mágicas.
Dejan llevar mascota, nosotros al final no llevamos a Api por la dificultad para comer en los restaurantes pero nos dieron la opción pagando 5€ más por día, y le ponían una camita.
Llevábamos cuna de viaje pero muy atentos nos pusieron ellos una nueva, con sabanitas y todo muy cuidado, fue un detallazo y no sacamos la nuestra del coche al final. Te facilitan cápsulas de café, té, bollería de la zona para el desayuno y mermeladas caseras. Todo delicioso, la verdad que nos sentimos como en casa. Maxux nos recibió con 2 de sus 3 peques, que eran una monada de niños, muy cariñosos y te ayudaban en cualquier duda. Desde luego que os animo a hospedaros aquí si vais 💓







Llegamos el Viernes sobre las 20:00, así que nos ubicamos bien en el apartamento, disfrutamos de las vistas, y bajamos al pueblo a cenar. Cenamos en Casa Galarza, un trato muy familiar, ambiente tranquilo, todo gente de la zona. Para compartir pedimos hongos (son de temporada), muy ricos y me pareció un detalle que te avisen el precio ya que no viene en carta, no todo el mundo valora el precio de este plato para querer pagarlo y es comprensible. De segundos: yo, unos pimientos rellenos de rape y Adri, solomillo como nooooo 😃. Al ser cena no podíamos más, asi que café e infusión y a disfrutar del pueblo por la noche.







Lo malo de ir con alguien que no se ha leido el libro pero quiere leérslo, es que solo podía dar botes sin expresar palabras clave cuando identificaba escenarios jajaja, se los ha leido este verano… ¡A buenas horas! 😈

Casi no me salió bien ninguna foto de noche, con los reflejos de la luz… Esta es de mis dos amores en La plaza de los Fueros.







El Sábado, hicimos lo que más ganas tenía yo, el Tour del Guardían invisible, reservé un mes antes por mail, en la página que os he dejado en el enlace salen las fechas y horarios. Nuestro tour empezó a las 11 en la plaza de los fueros (Bar Casino) y terminó sobre las 14:15 más o menos. La excursión nos costó 12€ por persona, puedes elegir hacer solo las dos primeras horas y creo que te cuesta 2€ menos, hacen parada en la pastelería Malkorra y ahí es donde pagas las 2 horas que has realizado o las 3 si quieres seguir, en la tercera hora incorporas ir a las afueras del centro para visitar el cementerio y algún otro escenario que no quiero desvelar. A mí personalmente me gustó mucho, se creó un ambiente divertido de grupo, van leyendo fragmentos del libro para que te sitúes y te explican las partes que son reales y las partes que son licencias literarias de la escritora. Es un pueblo muy lindo de ver y la verdad que es una manera completa de ver todo en el tour.




  



Reservé mesa a las 14:30 en el famoso Santxotena, restaurante donde va mucho la prota y favorito de James 😋, está justo en la parte de atrás de la plaza, céntrico céntrico. No nos defraudó para nada, un salón muy grande, ambiente relajado y un trato muy delicado y cariñoso por parte de los camareros. Creo que el negocio lo regentan madre e hija, así que se nota el amor y trato familiar del restaurante. Yo me pedí el menú trilogía del Baztán que eran 30€ (de primero los famosos espárragos con crema de espinacas, segundo rape, postre panchineta, café y una botella de vino blanco que me pusieron para mí solita jaja), y Adri se pidió solomillo (dijo que era de los mejores que había probado y os aseguro que es un experto en la materia jaja). Así dejamos para compartir los espárragos, cada uno tenía su segundo, compartimos el vino y el pidió botella de agua, el postre se lo tomó él porque no soy demasiado de ese tipo de postre. En resumen comimos muy bien, buena calidad, buen trato y un precio muy bueno.













Por la tarde nos dirigimos al pueblo de Ainhoa, tenía muchas ganas de conocer al pueblo que da origen a mi nombre y de paso visitar otro escenario de los libros 🙊. Pese a que no notas casi el cambio al ir por la carretera, al pasear por sus calles se percibe ese cambio al País Vasco Francés, sobre todo en lo que a idioma se refiere. Es un pueblo pequeño, que mantiene el cementerio alrededor de la iglesia en el centro del pueblo. Tuvimos la suerte de poder ver una boda y fue muy curoso ese look de los hombres de vasco afrancesado. Sus fachadas son pintorescas y se respira mucha calma pese al turismo. Está a unos 30 minutos de Elizondo y en 1 horita has disfrutado del lugar.








De vuelta paramos en Zugarramurdi para visitar las cuevas, en la web informaban que cerraban a las 18:30 y que había que pasar media hora antes, al llegar a la taquilla dijeron que cerraban a las 18:00 y que a las 17:30 ya no dejaban pasar. Así que nos quedamos sin ver las cuevas 😒, aunque por lo que pudimos ver con el cochecito estaba dificil tanta escalera más de lo que vimos por fotos. Nos quedamos paseando por el pueblo y tomando algo, el lugar es bonito pero para mí salvo la curiosidad de las cuevas no requería más visita que su iglesia y alrededores.

Con la desilusión, cogimos rumbo a Amaiur (conocido por ser un pueblo calle) y desde luego que lo es jaja no hay pérdida. No subimos a ver las ruinas porque empezó a hacer frío para el peque, pero las vistas dicen que son maravillosas.
Antes de entrar al pueblo, hay un molino, en el que te hacen los famosos talos, puedes comer fuera cerca del riachuelo o dentro, nosotros por la temperatura preferimos dentro y así disfrutamos que como limpiaban y desmontaban el molino y recogían harina. Pedimos un talo de chorizo y queso que comimos allí con sidra ecológica, para llevar un talo de chocolate. Es un lugar muy curioso, porque la mujer canta mientras cocina al lado tuyo, da la sensación de que eres invitado en esa casa. A las 21:00 CIERRAN.
Terminamos el día con otro agradable paseo por Elizondo.











El Domingo, tras despedirnos de la familia de nuestros apartamentos, pusimos rumbo a Hondarribia (Guipúzcoa), teníamos ganas de ver un poquito de mar 😎
El casco antiguo está completamente amurallado, por lo que se debe aparcar fuera, aparcamos cerca de la puerta principal (La puerta medieval de Santa María), paseamos por su Calle Mayor y llegamos hasta la plaza de las armas, allí se puede ver el antiguo castillo convertido en parador.







Había reservado para comer en el restaurante Alameda (pegado a la puerta por la que entramos) estrella Michelín. Lo que pasa que Adri ya no quería restaurante y prefería el ambiente de la zona de tapas y prefería ir a comer pintxos en el Gran Sol, y pasear por la zona de terrazas. Le hice caso y pusimos rumbo al bar, la calle tenía un ambiente tremendo, aquello parecía un día de rastro en Madrid, familias, jóvenes…de todo y con muy buen rollo la verdad. Tuvimos la mala suerte de que estaba cerrado, aunque entramos al de al lado Bar Itxaropena, y pufff comimos de vicio. Pintxos calientes deliciosos y unas bombas rellenas de queso, bacalao…que quitaban el sentido jaja. Así que dentro de lo malo de no poder conocer la gastronomía del Gran Sol, conocimos este que desde luego repetiríamos.




Y tras este fín de semana tan maravilloso, pusimos rumbo a Madrid 💑


Así que nada chic@s si os animáis, hayais leido o no los libros, ahí os queda una escapadita de fín de semana apta para hacer con niños.



Un besoteeeee grande grandeeeeeeeeee 💋💋💋


LUNA DE MAR TE MIMA

2 Respuestas a “Fín de semana en Elizondo – Una escapada para vivir la Trilogía del Baztán”

  1. Yo estuve una semana de otoño en el Valle de Baztán antes de leer la trilogía, y también es una experiencia curiosa redescubrir los paisajes y los lugares a medida que vas leyendo. Sin duda uno de los lugares más llenos de belleza y de misterio de Navarra,

  2. A mi me pareció mágico tener la mísma sensación al pasear por sus calles que al leer los libros. Además esto anima mucho a descubrir pequeños pueblos e impuslsar el turismo, que en España tenemos parajes de envidiar.

    Un abrazo

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